En qué consiste la ansiedad social

En qué consiste la ansiedad social

La ansiedad social se caracteriza por sentir un intenso malestar ante las situaciones sociales en las que se puede ser analizado y evaluado negativamente por los demás.

Estoy haciendo el ridículo, estoy resultando aburrido, se van a dar cuenta de lo nervioso que estoy, mi conversación no es interesante…

¿Te suenan estos pensamientos? Ahí nos está hablando ese miedo a la crítica o el rechazo de los demás.

¿Por qué me pasa esto?

En la aparición de este tipo de fobia, entran en juego factores biológicos y psicosociales.

Respecto al factor biológico, se ha observado que en ciertas personas existe una cierta predisposición al reconocimiento de expresiones faciales de ira, rechazo y crítica por lo que, si tienes ansiedad social, seguramente tengas “el radar activado” para detectar estas expresiones con gran facilidad.

Por otro lado, el factor psicosocial puede incluir varios puntos:

Falta de situaciones sociales: de pequeño no ibas mucho al parque, a cumpleaños o a lugares donde conocer a otros iguales.
➢ Crianza de sobreprotección, sensación de no poder explorar, de miedo ante cualquier reto o situación desconocida que no dominaras.

 

➢ Si no estás seguro no lo digas, no vayas a hacer el ridículo.
➢ Qué pensarán de ti si dices/haces eso…
➢ ¡Cuidado! no te vayas a equivocar.

 

➢ En el colegio o instituto, puede ser que hayas sido el centro de burla en alguna ocasión.
➢ Haberse sentido marginado o aislado en algún momento.

 

Estas experiencias pasadas han ido forjando en tu cerebro una serie de creencias negativas o desadaptativas que llevan a autoimponerte normas rígidas de cómo debes actuar ante los demás. Cuando te rondan por la cabeza pensamientos del estilo, “nunca debo mostrarme ansioso”, “siempre tengo que ser ocurrente” o “no puedo quedarme sin saber qué decir porque sería horrible” se están activando esas creencias.

¿Qué hace que se mantenga esta ansiedad?

Cuando tengo una duda en clase y me planteo levantar la mano para preguntar al profesor delante de la clase (situación social), pienso que no voy a saber preguntarlo y que voy a hacer el ridículo (anticipación de la amenaza). Comienzo a sentirme nervioso, se me acelera el corazón, me tiemblan las piernas… (ansiedad). Estoy tan nervioso que, seguro que me sale mal, así que finalmente no voy a preguntar (evitación). En el momento que tomo esa decisión, siento un gran alivio y comienzo a sentirme mejor (alivio a corto plazo). Lo he pasado tan mal, que seguramente la próxima vez que tenga alguna duda, ya ni se me plantaré preguntarlo en voz alta (confirmo que era una amenaza y se extiende hacia situaciones similares del futuro).

La forma de afrontar la ansiedad social es rompiendo el círculo de la ansiedad-evitación.

Podemos enseñarte cómo hacerlo.

Artículo elaborado por Jéssica Santamaría Gómez-Lobo (Psicóloga Sanitaria y colaboradora del centro)

Revisado por Ana Piñar (psicóloga sanitaria y directora del centro)